CereArt | Sobre nosotros | Cereales y snacks personalizado

Verónica y Camilo creen que un buen desayuno cambia la manera de ver el día que comienza. Servir un cereal en la mesa, compartirlo o degustarlo solo, en complicidad con los pensamientos, es una idea que pone una sonrisa en sus rostros. Él, con un poco más de chocolate en la mezcla; ella, con la avena como base, porque así son estos empresarios, unos opuestos que se complementan.

Son los fundadores de CereArt, un sueño al que le han trabajado por cerca de dos años, investigando, aprendiendo, dándole forma a esta empresa que más allá de ofrecer un cereal personalizado, entrega una experiencia creativa, de sabores y colores.

Además, de estar enamorados el uno del otro, se enamoraron de CereArt. Por eso, trabajan horarios extendidos para que las personas sientan la calidad, variedad y frescura de sus productos, y la creatividad desde la cual conciben su marca.

Verónica, diseñadora industrial, siempre ha estado vinculada con el tema de los alimentos. Comer de forma saludable ha sido para ella fundamental. Y no solo el fondo le interesa, también la forma, la estética de los productos, quizá porque en su familia, vinculada con la industria de los empaques, siempre se vio rodeada de diseños, de innovación, de inspiración.

Camilo, que creció en un hogar de médicos, siguió, inicialmente, ese camino cursando varios años de esta carrera, hasta que decidió que lo suyo era explorar el universo tecnológico, las nuevas plataformas para comunicar, para posicionar marcas, para emprender, así como es él, práctico, carismático, creativo.

Ella le ha mostrado el camino de la alimentación saludable; él la vinculó con su pasión por montar en bicicleta. Les encanta abrir su mente a las nuevas ideas, en especial, a aquellas que les permitan ofrecerle a la gente alternativas diferentes, llenas de energía, de color, de vida. Por eso, con CereArt, el nombre que maridaron perfectamente para llamar a su proyecto, invitan a otros a expresarse, permitiéndoles elegir sus propios sabores, en una especie de juego, haciendo de lo saludable una experiencia divertida y deliciosa.

Como dicen Verónica y Camilo, si uno come rico y se divierte hay un impacto no solo en el cuerpo sino en la mente, y más si se inicia el día con un cereal combinado por uno mismo; empacado con calidad, cariño y color; en un tarro que guarda una sorpresa más, está marcado con el nombre elegido por el cliente; y cuyo contenido regala sensaciones dulces, crocantes, jugosas o suaves al paladar.

Para estos emprendedores, que creen en arriesgarse, CereArt es vida. Es un regalo de felicidad.